• 25 gramos de mantequilla
• 6 gramos de levadura
• 70mililitros de agua a 22 grados
• 250 gramos de harina floja
• 4 gramos de sal fina
• 35 gramos de azúcar en polvo
• 10 gramos de leche
• 100 gramos de mantequilla a temperatura ambiente
Modo de Preparación
Primero tenemos que coger los 25 gramos de mantequilla
y los fundimos en un cazo. En un vaso
disolvemos en el agua que está caliente la levadura.
Procedemos seguidamente a tamizar la harina que tenemos con un colador añadiendo
la sal, la leche, el azúcar, la mantequilla que hemos fundido previamente y la
levadura que hemos disuelto en el agua caliente.Ahora
nos queda coger y amasar con las manos o cualquier otro utensilio incluyendo una
batidora eléctrica hasta que veamos que nos ha quedado una masa bien homogénea y
sin grumos de ningún tipo, es decir limpia.Preparamos un
papel de plástico transparente de los que se utilizan con frecuencia en nuestra
cocina y con él cubrimos toda la masa y la dejamos reposar en un lugar que sea
caliente por espacio de 70 minutos más o menos.Cuando
haya pasado este tiempo veremos que la masa ha fermentado por efecto de la
levadura, por lo cual debemos aplastarla con las manos para quitarle el gas
carbónico que crea al producirse la fermentación. Una vez hecho esto metemos la
masa en un frigorífico y la dejamos reposar otro espacio de tiempo de almenos 15
minutos. Pasado este tiempo sacamos la masa del frigorífico y cogemos un rodillo
para extenderla sobre una superficie lisa e incorporar a la masa el resto de la
mantequilla. El procedimiento para incorporar la
mantequilla a la masa es generalmente dejando una parte de la masa libre y en la
otra colocar la mantequilla con la ayuda de una espátula u otro utensilio, una
vez puesta la mantequilla cerramos la masa para atraparla y que no se escape
como si cerrásemos las páginas de un libro o de una revista.Procedemos a meter la masa otra vez en el frigorífico unos 35
minutos y pasado este tiempo la sacamos y plegamos con la mantequilla dentro de
la masa unas cuantas veces para que se mezcle todo muy bien.Como último paso nos queda cortar la masa en forma de triangulo
y enrollarlo de manera que quede el croissant formado, dejándolo que se fermente
por efecto de la levadura hasta que aumente el doble de su tamaño y podamos
cocerlo en el horno a una temperatura aproximada de 220º
C.